jueves, 20 de junio de 2019

Huaraz, centro gravitatorio del turismo de Áncash

Una vez desembarcado comencé mi recorrido por la capital del departamento de Áncash. Empecé por la Plaza de Armas, en cuyo centro se encuentra su pileta con surtidor activo de agua y en la parte superior una estatuilla de un ángel tocando una trompeta.
Centro de la Plaza de Armas.

Estatuilla de la pileta.

A la vez desde la misma plaza podía observar la llamativa cumbre nívea del Ranrapalca, una de las montañas de la Cordillera Blanca.
El Ranrapalca, montaña visible desde Huaraz.

Después me dispuse a buscar pasaje para Lima y tras casi 30 minutos de búsqueda elegí la empresa Cooperativa Áncash y posteriormente también era hora de almorzar por lo que como siempre el ceviche estaba en el gusto. Previamente antes de almorzar tuve un breve encuentro con un familiar, pues por su trabajo fue así. Encontré una cevichería y el plato a degustar el cevichocho de pescado.
El ceviche con chocho.

Cevichería "Las Conchitas"

Después del suculento almuerzo reanude mi paseo y tras una larga caminata a las 3:21 pm aproximadamente llegue al Parque de Los Leones, desde donde se puede observar la montaña más alta del Perú, el Huascarán.
El Huascarán desde el Parque Los Leones.
El Huascarán desde el Parque Los Leones.

Posteriormente inicié el retorno a la Plaza de Armas, previa pausa en el puente del río Quilcay y en el Boulevard Pastorita Huaracina a las 5:05 pm.
Nevados de la Cordillera Blanca desde el Boulevard Pastorita Huaracina.
Nevados de la Cordillera Blanca desde el Boulevard Pastorita Huaracina.

Una vez en la Plaza de Armas me dispuse a pasar mis últimas horas contemplando el atardecer, previamente divisé un breve pasacalle por el lado de oeste de la Plaza.
Un pasacalle

Montañas de la Cordillera Blanca en el atardecer.
Nevados de la Cordillera Blanca en el atardecer.

El Huascarán desde el atardecer.
El Huascarán desde el atardecer.

El color del cielo del paso a la noche.
El color del cielo del paso a la noche.

Cuando ya era noche, siendo las 7:08 pm, en el centro de la Plaza próximo a la pileta de dispuse a continuar leyendo, claro de vez de cuando me distraía viendo la fuente de agua.
El centro de la Plaza en horario ya nocturno.
El centro de la Plaza en horario ya nocturno.

Posteriormente alrededor de las 7:40 pm, me retiré de la Plaza para buscar algo para cenar, obviamente ligero puesto que aún estaba lleno del cevichocho, por lo que me dirigí hasta el cruce de la Av. Mariscal Toribio Luzuriaga con la Av. Fitzcarrald y Av. Antonio Raymondi para buscar la cena.

Como quería algo ligero escogí comer mazamorra de durazno en un puesto móvil ubicado en la esquina oeste del cruce mencionado. Luego de terminar de cenar y antes de ir a la agencia me dispuse a realizar una espera en el tramo de la Av. Luzuriaga comprendido entre la Plaza de Armas y la Av. Raymondi.

Considerado el momento me dirigí a la agencia de la empresa Cooperativa Áncash para esperar el turno de partida del bus. Finalmente a las 10:39 pm el bus partió de Huaraz rumbo a Lima. El trayecto desde Huaraz a Lima es muy conocido por lo que pasaré la noche durmiendo a través de los hermosos parajes del sur de Áncash, finalizando así esta gran, emocionante y no última expedición del año 2019.

Desde el C.P. Huacchis hacia Huaraz

Desperté a las 3:10 am aproximadamente del ya 20 de junio, alistaba las pertenencias con sumo cuidado para así no olvidar nada. El vino que sobró en la botella lo llené a mi botella de agua en la noche anterior. Una vez todo listo, salí del alojamiento rumbo al terminal a la espera del bus.
C.P. Huacchis a las 3:24 am
Calle escalada del C.P. Huacchis a las 3:24 am

Ya en la vía principal donde se encuentra los terminales de los buses encontré tres personas más que también esperaban el bus. Casi más de 30 minutos llegó el esperado bus y a las 3:52 am del día 20 de junio aproximadamente el bus salió del pueblo de Huacchis. A los 10 minutos aproximadamente el bus ingreso al C.P. Yanas, de donde también subieron más pasajeros, para luego reanudar la travesía.

A las 4:16 am en el trayecto desde Yanas hasta el C.P. Viscas a pesar de la oscuridad de la noche contemplaba el cañón del río Marañón gracias a que el cielo se encontraba despejado y el entorno está bañado con la luz de la Luna y las estrellas. En las proximidades del pueblo de Viscas se podía observar las luces del C.P. Cochabamba que está al frente en parte alta del flanco noreste del río Marañón, perteneciente a la provincia de Huacaybamba del departamento de Huánuco.
Avistando el cañón del río Marañón y al frente el C.P. Cochabamba

Luego de una breve parada en Viscas el bus siguió su trayecto cuesta arriba y luego de pasar el punto silla cuesta abajo; casi al amanecer llego al núcleo urbano del distrito de Paucas y luego de algunos minutos al núcleo urbano del vecino distrito de Uco.

En otra forma de narrar estaba por la misma ruta en reversa hasta el puente Pomachaca y a partir de allí de frente siguiendo la carretera rumbo al flanco oriental de la Cordillera Blanca siguiendo el curso en contracorriente del río Mosna.

A las 9:42 am se iniciaba el ascenso por el flanco oriental de la Cordillera Blanca, a la vez contemplaba el hermoso valle del río Mosna próximo a la ciudad de Chavín de Huántar. El ascenso y el cruce del túnel de Kahuish lo pase sin sentir pues quede dormido, añadiendo el vano esfuerzo por continuar la lectura de la revista.
Tratando de continuar la lectura, pero no pude por el cansancio.

Cuando desperté el bus estaba ya había descendido por el flanco occidental de la Cordillera Blanca y en la carretera en el valle del río Santa, señal inequívoca que ya estaba próximo a la ciudad de Huaraz.

A casi 10 minutos para la 1:00 pm el bus ya ingresaba por los barrios periféricos de la ciudad de Huaraz hasta el terminal de buses. Después de 10 años y 7 meses de ausencia, vuelvo a pisar suelo huaracino.

domingo, 16 de junio de 2019

Huacchis, el nacimiento y la bisagra o la articulación del "Colmillo de Áncash"

Antes de iniciar el relato de mi expedición, voy a iniciar una breve descripción en mis propias palabras, del afamado distrito de Huacchis, conocido con la frase adicional de "Tierra de Alisos y Manantiales". Es uno de los 16 distritos de la provincia ancashina de Huari, este distrito y el vecino distrito de Rapayán, son los territorios más orientales del departamento de Áncash, pues ambos se adentran muy hondo hacia el este, al vecino departamento de Huánuco. También forma junto con Rapayán el llamado "Colmillo de Áncash". Lo de el "Colmillo de Áncash" ya se explicó en el capítulo de Rapayán, el espacio geográfico de Huacchis, cuya área está en color rojo como se mira en el mapa político siguiente, además vemos que es la parte noroeste del "Colmillo de Áncash" y su superficie accidentada está delimitado por un contorno color rojo, como se observa en el inmediato mapa físico. Al distrito de Rapayán le llamé el "Colmillo de Áncash", debido a que su espacio geográfico ocupa gran parte de dicho "Colmillo".
Mapa físico del espacio geográfico del distrito de Huacchis
Mapa político cuya área de color rojo es el distrito de Huacchis, en el noroeste del "Colmillo de Áncash"
Este distrito sería el tercer y último punto de esta expedición y es aquí donde pasaría el día central tal como estaba planeado.

Luego de leer el cartel reanude mi marcha, cinco minutos después ya estaba dentro del pueblo de Huacchis, núcleo urbano del distrito homónimo. En un punto de la pista de detuve para contemplar el panorama que ya estaba totalmente nublado. ¡No será que ...!
Dentro del pueblo de Huacchis a las 6:12 pm
Totalmente nublado y al fondo a la derecha las luces del núcleo urbano de Rapayán
Una vez dentro del núcleo urbano de Huacchis, preguntando llegué a un alojamiento próximo a la plaza. Me instale en la habitación asignada. Para ese entonces, mi exclamación interna anterior tuvo su respuesta, comenzó a llover, aunque no debía extrañarme pues estaba nublado el firmamento como ya más antes se observó. A pesar de la lluvia, busqué cena y pude llegar gracias a referencias sobre una pensión que me indicó la señora del hospedaje. Una vez dentro de la pensión disfruté de cena un ajiaco con trucha frita acompaño de café caliente.
Una deliciosa cena para finalizar el 16 de junio
Luego de la cena me apresuré a dirigirme a mi alojamiento, pues la lluvia que había cesado durante un brevísimo momento volvió a caer. Ligeramente mojado llegué a mi habitación para cambiar de traje después de un breve aseo, el sombrero y la chompa, ambos mojados lo puse en el colgador del patio del alojamiento. Luego dentro de mi habitación continúe escribiendo el diario para completar los capítulos anteriores y este nuevo. El ruido que ocasionaba el golpe de las gotas de agua contra las calaminas indicaba que la lluvia seguía, de forma ininterrumpida desde las 7:10 pm aproximadamente.

Siendo las 10:51 pm la frecuencia de los golpes mencionados anteriormente disminuyó, pero yo estaba convencido de que la lluvia seguiría toda la noche. Me fui a descansar para finalizar el día 16 de junio, pues mañana emprendería mi expedición, si es que la lluvia no volviera a caer. Tenía una ligera dificultad en conciliar el sueño por el sonido del golpe de la lluvia contra los tejados de calamina y pensaba que quizá también sería por el efecto tardío del café de la cena, aun así logré dormir ligeramente. Desperté a las 3:25 am y para mí asombro podía escuchar como la lluvia seguía cayendo. Volví a dormir. A las 6:25 am desperté y para eso entonces la lluvia había cesado completamente aunque no la incertidumbre de mi parte, pues aún estaba la interrogante de que volverá la lluvia en este día 17 de en pleno mes de junio. Casi a las 7:00 am me levante, para iniciar mi primer día en Huacchis. A las 7:08 am inicie mi paseo, tanto por la plaza como por las calles huacchicinas.
Plaza de Huacchis en vista panorámica.
La pileta de la Plaza.
Típica calle huacchicina.


Casi a las 8:00 am entre a la pensión a tomar un desayuno, para eso entonces se respondió a mi interrogante, pues de nuevo comenzó a llover, ya me parecía un auténtico verano ruso. Luego del desayuno, opte por regresar a mi habitación a toda prisa para evitar la lluvia. Me sentía como si estuviera de cabeza, porque no sabía qué hacer. Parecía que este 17 de junio iba a ser un rotundo fracaso pues me hacía la idea de que no  realizaría lo planeado para los objetivos de este día. Casi a las 9:00 am salí de la habitación, pues a pesar de la lluvia, estaba listo para iniciar el primer día de la expedición.
Plaza desde la torre en plena lluvia.
Después de estar un breve momento debajo de la torre, baje hacia la municipalidad, donde estuve un buen rato debajo de la fachada con las autoridades municipales quienes me brindaron orientación, consejos y ánimos, luego de registrar mi presencia. Con bríos en mis ánimos, pues la lluvia había cesado, a las 9:45 am aproximadamente inicié mi recorrido saliendo del núcleo urbano huacchicino, bajando por el camino contiguo a la Municipalidad de Huacchis, la expedición hacia los objetivos de este 17 de junio: Las ruinas de Chukman y las proximidades del río Marañón; en la parte baja del distrito Huacchis.
Vista desde el camino hacia Santa Rosa de Jahuan.
A las 10:07 am llegué a las cercanías del centro poblado de Santa Rosa de Jahuan. Una vez dentro del pueblo encontré a un poblador, quien me guío hasta el inicio del camino que conduce a las ruinas de Huacchis, tras casi 20 minutos de caminata y una buena conversación.
Camino a Chukman, con un arroyo de por medio
El poblador continuó su camino por otro lado mientras que yo seguí adelante por el camino indicado. Tras casi 26 minutos de caminar aviste el promontorio en el cual se ubica las ruinas de Chukman y luego de 5 minutos de avanzar, vi un recinto de estilo ¿chachapoya?, cuyo estado de conservación es aceptable. Imagine la posibilidad de aquella construcción fuera una chullpa, me acerque hasta su ingreso y una vez próximo confirme que está vacío. No era una chullpa.
Cerro o promontorio Chukman
Recinto es estado de conservación aceptable
Luego de contemplar seguí avanzando hasta que a las 10:56 am en un punto del camino tome una breve pausa, contemplando hacia el noreste el majestuoso panorama, cuyo fondo destacaba el espacio del distrito de Arancay, en el departamento de Huánuco, en medio de un cielo ya ligeramente despejado.
Cerro Chukman en primer plano y al fondo el espacio del distrito de Arancay.
Luego del breve descanso seguí adelante hasta llegar a una estancia. Tras pasar dicha pequeña estancia, encontré el camino estrecho y cubierto por ambos lados de una densa vegetación hasta llegar a un sendero relativamente difícil de transitar. Esto me hizo recordar mis vivencias de la expedición "Tantamayo y los confines de la provincia de Huamalíes" realizado en enero de este año, en las localidades de Urpish, Jircán y Arancay, los cuales a pesar de estar por encima de los 3000 m.s.n.m tienen áreas donde la vegetación es muy densa. También se notó en Rapayán y ahora en Huacchis, como estos distritos son parte del "Colmillo de Áncash" en el Extremo Oriente de Áncash, adentrándose al departamento de Huánuco, en consecuencia tienen también algunas áreas con características de ceja de selva.
Sendero con una densa vegetación
Siguiendo dicho sendero, llegué a un punto del camino desde la que podía divisar tanto como la quebrada del Contán terminaba hacia el cañón del Marañón y la parte del lomo del cerro Chukman, y sobre ella el conjunto de ruinas homónimas.
Quebrada del Contán y al fondo el cañón del Marañón
Ruinas de Chukman
Continué avanzando hasta llegar un desvío que me permitiría llegar al conjunto, inicie el ascenso. Al llegar, el conjunto estaba cubierto de densa vegetación achaparrada por lo que los caminos estaban casi ocultos. En casi 20 minutos de permanencia en algo pude observar los restos de Chukman, así como su casi inaccesible cima a causa de la tupida vegetación y los núcleos urbanos de los distritos de Rapayán y Huacchis.
Ruinas de Chukman
Promontorio de Chukman
Núcleo urbano del distrito de Huacchis desde Chukman
Núcleo urbano del distrito de Rapayán desde Chukman
Luego de los 20 minutos de la difícil excursión, inicie la salida del lomo del cerro. Descendí por el mismo camino, regresando por el mismo sendero casi oculto por la densa vegetación, pasando en sentido contrario por el lado de la misma estancia con cierta cautela, pues debía tener cuidado con los guardianes cuadrúpedos, esos que de sorpresa salen y agarran de la basta. Felizmente camine sin contratiempos, hasta llegar al desvío que vi más antes y de seguro me llevaría a mi siguiente objetivo, que era ver el río Marañón.
El camino hacia mi siguiente objetivo
Llegué a dicho desvío y tras caminar en el llegué a la trocha que de seguro llevaba al propio margen suroeste del río Marañón. Llegué a la carretera comencé a caminar en ella sin poder evitar de distraerme por el imponente paraje formado por el Marañón y su afluente río Contán, el cual es límite natural de los distritos de Rapayán y Huacchis.
Río Contan desde la vía principal
A las 12:20 pm llegue a la parte donde la trocha toma dirección noroeste, a mí frente se divisaba la ciudad de Arancay y vaya que imaginé de que si Goku fuera una persona real y no un personaje de anime, él de un solo brinco desde este punto de la carretera llegaría hasta el núcleo urbano de Arancay, pues geodésicamente estaba muy próximo, pero por vía terrestre estaba lejos, pues nos separaba la profunda garganta del Marañón.
Parte del distrito de Arancay
A las 12:27 pm desde dicho punto de la carretera baje una rampa más para tomar una pausa, pues desde allí obtuve un excelente panorama del río Marañón en su recorrido noroeste, hacía de límite natural de los departamentos de Áncash y Huánuco, luego girando, alzando un poco la cabeza y mirando hacia el noreste se divisaba el núcleo urbano de Arancay, capital del distrito homónimo. Tampoco me olvide de uno de sus centros poblados que es Huampoy, mirando hacia el noreste.
Río Marañón en medio del departamento de Áncash (izquierda) y el departamento de Huánuco (derecha)
Centro poblado de Arancay


También mirando hacia abajo vi que la carretera no continuaba. Decidí bajar otra rampa más para ver y me sorprendí de que ya caminaba en zona de derrumbe y hace 4 minutos yo estaba por encima. Este derrumbe impedía el pase de vehículos motorizados tanto autos como motos lineales, solamente podían transitar peatones. En parte la vía ya había sido habilitada.
Derrumbe
Cruce el derrumbe para llegar una rampa a un nivel más bajo. Al llegar a dicho punto pude ver una rajadura en una parte del borde del camino. También otra vez divise todo el panorama del río Marañón, mi vista se concentró en mi frente donde está el poblado de Arancay y más abajo el pequeño pueblo de Magampatay. En esos momentos me vino la nostalgia de los recuerdos de mi visita en enero de este año, cuando estaba de expedición al frente, en el margen opuesto y bajando desde Arancay, pasando por Magampatay llegué hasta las propias riberas del río Marañón.
Rajadura en el borde de la trocha
Distrito de Arancay
Parte inferior del distrito de Arancay
En dicho punto vi que el Marañón estaba aún bastante abajo por lo que imagine que llegar hasta sus propias riveras me tomará un no sé qué bastante tiempo. Conforme con haber divisado suficiente decidí regresar al poblado de Huacchis. Obviamente regresé por el mismo camino, incluyendo el desvío que me llevo hasta el manantial.
El manantial que discurre
Cascada
A las 2:03 pm ya estaba en el inicio de camino, en la periferia del próximo poblado y a las 2:17 pm volví a pasar por el mencionado poblado que es Santa Rosa de Jahuan, donde pude divisar por un breve tiempo su maravillosa plaza de armas.
Plaza de Armas de Santa Rosa de Jahuan
Salí del Santa Rosa de Jahuan reanudando el retorno al núcleo urbano de Huacchis, a donde llegue a las 2:46 pm. Luego llegue a la plaza, en donde flameaba nuestro pabellón nacional.
Centro de la Plaza de Huacchis
El pabellón nacional
Luego me dirigí al alojamiento para tomar un aseo, lavado y cambio de ropa. Finalizado esto, para animar la tarde realice un paseo por las calles del pueblo de Huacchis, siendo ya los últimos minutos de la tarde de este 17 de junio.
Plaza de Armas en horas crepúsculares
Calle huacchicina en horas tardías
Cabe mencionar que desde las avenidas huacchicinas es posible divisar los distritos de enfrente con sus respectivos poblados de Rapayán y Arancay.
Vista del distrito de Rapayán y en primer plano el Instituto Educativo Nivel Primaria
Vista del distrito de Arancay
Tenía que hacer los preparativos para el día de mañana, por lo que también inicie la exploración y búsqueda del camino que me llevaría a mi siguiente objetivo, escogí para ello un camino de dirección este - oeste. Partiendo desde la esquina suroeste de la plaza a las 6:05 pm en la dirección indicada comencé a ascender por los escalones del camino escogido, los 4 minutos transcurridos me fueron muy largos.
Luego de cuatro minutos de subida
Seguí subiendo, para seguir buscando dicho desvío y esto me parecía interminable. Avisté un descanso imaginando que sería el camino buscado y al llegar para mi asombro vi un camino escalonado más por la que subir, siendo las 6:15 pm.
Una escalera más por subir
Decidí seguir subiendo por dicho camino hasta llegar a su final, durante la subida y a estas horas ya era más oscuro que luz; aun así disfrutaba del crepúsculo, por lo que tomaba brevísimos descansos.
A tres minutos de subir por dicho camino escalonado, el entorno.
Al final de dicho camino escalonado, vi que ya no continuaba sino finalizaba en una cerca y así que instintivamente tome un camino visto a mi derecha. Dicho camino era estrecho y rodeado de alisos (eucaliptos si no me acuerdo bien) y llegué a un camino también de dirección oeste. Tome dicho camino y continúe la subida, el camino no era escalonado sino suelo cubierto de césped, según lo comprobaba la suela de mi calzado, a pesar de que no distinguía por la cada vez reinante oscuridad. Hasta que tope con el final de dicho camino y con mucho esfuerzo pude ver que en dicho final a mi frente se encuentra un portón de rejas. Avistando hacia la derecha y hacia el fondo en medio de la oscuridad debajo de un cielo de luz muy tenue, el espacio era plano y de dimensiones definidas. Concluí que sin proponérmelo había llegado nada menos que al ingreso del estadio de Huacchis y cuyo nombre que ya comenzaba a recordar es Cullcuy. Realice alguna toma fotográfica, siendo las 6:26 pm.
Portón del estadio Cullcuy
Portón del estadio iluminado con el flash de la cámara
Estaba ligeramente desanimado pues no encontré el camino, por lo que decidí regresar hacia abajo pues ya era tarde, además ya escuchaba los ladridos a distancia de los caninos, seguramente alarmados a causa del flash de la cámara que use para realizar la última toma fotográfica en este tramo, por lo que caminaba en forma silenciosa.

Lo mismo que en la subida, también en la bajada por el camino de regreso seguía buscando dicho camino. Tras una intensa búsqueda pude encontrar el camino que imagine que me llevaría hacia mi siguiente objetivo. Decidí seguir por dicho camino para comprobar si realmente era el camino correcto hasta que el ladrido de un perro me obligo a retroceder al punto de inicio en donde baje hacia la plaza. Mañana mismo lo comprobaría.
El camino encontrado
Luego de cenar, realicé un brevísimo paseo nocturno por la plaza, debajo de un cielo iluminado por la luna con ligero toque nublado.
Plaza de Huacchis bajo la luz de la luna
Después regresé a mi habitación para disfrutar de una amena y brevísima lectura acompañado de uno o dos sorbos de buen vino. Luego durante un rato me puse a escribir sobre la jornada de este día 17 de junio.
Para amenizar la noche del 17 de junio
Me fui a descansar a la 9:57 pm, pues mañana 18 de junio sería el día central de esta expedición, por lo tenía que levantarme temprano para llegar a mi objetivo que será la parte alta del distrito de Huacchis: La laguna de Tampush.

Desperté a las 5:45 am del ya 18 de junio, me alisté y salí de mi habitación temporal no sin antes tomando dos sorbos del buen vino para animarme. Subí por la grada que inicia desde la esquina suroeste de la Plaza de Armas, disfrutando a la vez de las sombras que aún estaban en los primeros minutos del amanecer, por debajo de las ya emergentes luces.
En medio de las sombras y debajo de las luces.
A las 6:04 am tome un breve descanso para recuperar el aliento, disfrutando una magnifica vista nada menos que la del cerro tutelar del pueblo de Huacchis, el Uyshuraj debajo de un cielo azulino. 
El Uyshuraj, guardián del C.P. Huacchis.
Llegue finalmente al camino, trazado el día de ayer. Después de una caminata de casi 10 minutos me di con la sorpresa de que terminaba en nada, este percance no impidió disfrutar de las ya emergentes luces de la mañana huacchicina.
Siguiendo el camino trazado.
Disfrutando de la hermosa mañana desde el final del camino.


Encontré un camino casi oculto a continuación pensando que me llevaría a la carretera. Pero me llevó a una zona tupida de vegetación. Sentí el chasco de la equivocación y tenía la sensación de estar perdido, transcurrido ya casi 30 minutos desde mi partida, aunque esto no evito disfrutar de los colores que causaba el Sol que ya estaba asomando desde el noreste amanecer huacchicino. Hacia mi derecha, a través de densos arbustos espinosos me pareció divisar un camino cuyo dirección parecía llegar hacia la trocha buscada; trate de llegar pasando por medio de los arbustos, pero era demasiado estrecho por lo que fue casi imposible transitar y también sentía como la ropa se me enganchaba en las ramitas lleno de espinas, por lo abandoné y me puse en reversa.
Cuando el Sol ya asomaba
Regresé al punto de inicio y tomando un desvío hacia abajo para la quebrada Champanario, llegando al puente, el cual era parte de la vía principal Huacchis - Yanas, sobre el riachuelo que forma la quebrada mencionada anteriormente; pues imaginaba que desde allí encontraría un probable camino de subida. Encontré dicho camino de subida, tras subirlo en algunos minutos solamente me llevo al punto de inicio, es decir caminé en círculo y ya tenía la sensación de estar atrapado en un laberinto de caminos. Doblemente chasqueado ya me asaltaban sentimientos de disgustos, pues ya sentía, no, mejor dicho me hacía sentir el amargo sabor de un probable fracaso por no poder llegar siquiera al camino que me conduciría a mi meta planeada y por ende la ruina de este día central y especial para mí. Tuve que caminar en reversa por el camino trazado, pues aun no me resignaba a perder el hermoso día 18 de junio y que no tenía otra opción que llegar al estadio de Huacchis pues ayer me informaron que desde allí hay un desvío hacia la trocha buscada. Mientras caminaba por el camino trazado, siendo casi las 7:10 am por mi lado derecho divisé un camino de atajo. Pensé que seguramente esté es el camino que había visto en el mapa más antes y por ende el atajo buscado e inicié la subida por dicho atajo. Me había atrasado más de una hora.
Desde el inicio del camino de atajo.
La subida por dicho atajo era interminable, parecía de nunca acabar. Después de 18 minutos de subida casi sin pausa (breves pausas para tomar un respiro y aprovechando para realizar tomas fotográficas en el camino) llegué a un punto en que podía visualizar el borde de la carretera, así como también podía ver el magnífico panorama del Alto Marañón correspondiente al "Colmillo de Áncash". Finalmente a las 7:36 am llegué a la carretera buscada.
Alto Marañón desde el "Colmillo de Áncash"
La vía buscada
Caminaba por la carretera a paso raudo, incluso por breves momentos corría hasta donde mi aliento me permitiese, para tratar de recuperar el tiempo perdido. Pero igual fiel a mi estilo no podía evitar en admirar el imponente panorama que me rodeaba. En un punto del camino observé la cara sur del imponente Uyshuraj. Para inspirarme y animarme me puse a escuchar la canción que hace 5 años me inspiró visitar el distrito de Huacchis.
Cara Sur del cerro Uyshuraj
De hecho la mañana estaba nublada, por lo cual aun a estas horas el firmamento tenía un color albino con tonalidades grisáceas y azulinas, pero mirando hacia el noreste (mi retaguardia) note que estaba ya despejando y las nubes que se estaban dispersando tenían un aspecto aplanado.
Vista hacia el suroeste
Vista hacia el noreste
La caminata duró casi 1 hora y media, pues a las 8:28 am finalmente llegue a un punto de la carretera en que tomaba rumbo perpendicular. Siguiendo el rumbo ya estaba convencido de que llegaría al lecho de la laguna Tampush. A las 8:34 am, para mí sorpresa vi un muro gigantesco en frente lo que indicaba que ya existía una represa, imaginé que detrás de dicha represa estaba la laguna.
Vista de un muro gigantesco
Seguí avanzando y luego de 15 minutos alcancé lo que consideraba el lecho de la laguna. Al llegar a dicho lecho en efecto vi que el lado de desfogue de la laguna estaba confinado por dicha represa. Sinceramente me dejó un ligero desánimo por no encontrar a la laguna en su estado natural.
Laguna Tampush represada
Sobreponiendo a mi desánimo decidí continuar con mi expedición. Cruzando por la parte superior de la represa llegué al otro lado del lecho de la laguna.

Ya en la orilla opuesta de la laguna, estaba decidido a trepar por las montañas aledaños que rodeaban a la laguna, pues además de desear de obtener una vista panorámica de la laguna, también tenía que realizar un nuevo esquema que en mi mente ya lo tenía preparado. Mirando hacia las montañas que rodean a la laguna, pude visualizar un camino casi oculto.
Buscando un camino de subida
Inicié la subida por el camino trazado a lo que con la vista encontraba a medida que avanzaba. En el transcurso de la subida, llegue a un punto en el que pude obtener una notable vista de la laguna Tampush.
Laguna Tampush vista desde el camino de subida
Tras casi 28 minutos de camino arriba, llegué a un punto silla en la que podía observar hacia el sur la vía Uco - Rapayán.
Vista de la trocha Uco - Rapayán
Bajando el ángulo de observación contemple de forma notable la laguna Tampush.
Laguna Tampush
Subiendo un poco por encima del punto silla llegué a un área en el que comencé a buscar un punto apropiado para primero realizar un esquema que tenía en mente desde hace 5 años. Viendo hacia el norte a través de quebrada descendente en la misma dirección las alturas del margen norte del río Marañón y hacia el noreste la pared sur del cerro Uyshuraj.
Margen Norte del río Marañón
Pared sur del cerro Uyshuraj
A la vez no me olvide del esquema que ya tenía planeado desde hace 5 años y por fin ya podía realizarlo porque ya me encontraba en este hermoso lugar.
Preparativos para el esquema
Posteriormente recordé el bicentenario más cuatro años del final de la Batalla de Waterloo justamente un 18 de junio de 1815.
Edición que salió en el 2015 por el bicentenario de la Batalla de Waterloo
No podía evitar seguir divisando el hermoso e imponente panorama y mirando hacia el firmamento, similarmente como el 18 de junio del año pasado, el 18 de este 2019 también está ligeramente nublado, lo cual me extraña pues este mes de junio ya casi es el verano del hemisferio norte.
Ligeramente nublado
Considere suficiente tiempo de estar en las alturas, a las 11:07 am descendí hacia el lecho de la laguna, emprendiendo así el camino de retorno. No pude evitar contemplar la hermosa laguna Tampush a modo de despedida.
Viendo por última vez la laguna Tampush.
A partir del mediodía ya estaba fuera del lecho de la laguna entrando a la trocha para así iniciar el camino de regreso. Como mi vanguardia estaba hacia la dirección noreste en los primeros tramos siempre estaba a la vista el imponente Uyshuraj y al cabo de 4 minutos el valle tenía forma de U a través del cual podía observar las alturas del distrito de Arancay del margen este del río Marañón, sobre cuyo espacio llovía.
El Uyshuraj guíandome el camino
Al fondo el distrito de Arancay bajo la lluvia.
A las 12:37 pm llegué al desvío, pero en lugar de usar el camino que use en la mañana para regreso, seguí el curso de la trocha, tras 18 minutos de andar llegué a divisar el Estadio Cullcuy. Recorriendo los últimos tramos de la vía, a las 12:55 pm llegué a un punto del perímetro del estadio.
Estadio Cullcuy
Acceso al final del camino
A escasos pasos llegué a una pirca el cual tenía una abertura en una parte de su sección. A través de dicha abertura llegué al final de un camino que me pareció familiar, a mi lado izquierdo divise el portón metálico y efectivamente llegué justamente al final del camino que había encontrado el día de ayer a horas del final de la tarde del 17. Este es el desvío para el camino hacia la laguna Tampush, que buscaba desde ayer en la tarde y me preguntaba como no lo vi, probablemente se debió a la creciente oscuridad de aquella tarde, haciendo que la visibilidad sea casi nula.

Desde el final del mencionado camino de ayer, inicie el descenso, esta vez tomo un desvío desconocido para mí en mi lado izquierdo, cuyo tramo final es un poco sinuoso, hasta llegar a un camino asfaltado y nuevamente hacia la plaza de armas de Huacchis. Luego de conseguir un refrigerio para la tarde tome un breve descanso en la plaza con los trabajadores de la municipalidad de Huacchis.

Entré a mi habitación para acomodar mis pertenencias así como recargar las baterías de la cámara y del celular. A las 4:23 pm reanude mi plan para este día comenzando con un breve paseo por las calles de Huacchis, que termino en una parte de su límite norte a las 4:42 pm, justamente el comienzo de la vía Huacchis - Yanas.
Limite norte del núcleo urbano de Huacchis.
Por esta vía que une y comunica los poblados de Huacchis y Yanas, entre ambos poblados esta el C.P. San Pedro de Ichon, a la que me dirigí caminando. A las 4:55 pm llegue a un punto de camino desde donde pude obtener una vista notable del pueblo de Huacchis.
Pueblo de Huacchis
Al cabo de 6 minutos ya estaba en el límite del pueblo de San Pedro de Ichon, solo me conforme con divisarlo durante 11 minutos desde la vía. Es un pueblo relativamente pequeño y además que querer conocerlo también me sirvió para calibrar el tiempo de caminata que se tardaba salió con un aproximado de 20 minutos, lo cual sería a modo de ensayo para mi siguiente objetivo, pero ya sería para el día de mañana.
Divisando San Pedro de Ichon
Centro de San Pedro de Ichon y al fondo el C.P. Rapayán
Tras divisar San Pedro de Ichon inicie camino el regreso y durante la caminata ya preste mayor atención a un evento maravilloso.
Un arcoiris
En efecto tenía ante mí un arcoíris de gran magnitud que no podía abarcar totalmente con el ángulo visual. Girando la mirada de izquierda a derecha el extremo izquierdo esta sobre el río Marañón y el extremo derecho sobre la quebrada Matará - Contan. Continuando con el camino de regreso llegue al mismo punto desde donde podía obtener una vista hermosa del pueblo de Huacchis, esta vez con un toque de color del mencionado arcoíris.
El extremo derecho del arcoiris y al centro el C.P. Huacchis
A las 5:39 pm ya estaba de nuevo en la plaza de armas del pueblo de Huacchis, núcleo urbano del distrito homónimo, teniendo como telón de fondo el firmamento azulino ligeramente nublado y adornado con el todavía presente arcoíris.
Plaza de armas del pueblo de Huacchis y al fondo el extremo izquierdo del arcoiris
Al cabo de 23 minutos ya el Sol ya estaba ocultándose por lo que el arcoíris había desaparecido, ahora disfrutaba de las tonalidades rosáceas grises de las nubes en fondo albino gris del firmamento sobre la silueta gris oscura de las montañas, en el final de la tarde, desde el lado oeste de la plaza, a veces me ponía a corriente del partido de la Copa América Brasil 2019, pues estaba jugando nuestra selección bicolor contra la selección altiplánica.
Mirando hacia el noreste entre dos luces
Las nubes se desploman sobre la cima de las montañas
El Uyshuraj desde el lado oeste de la plaza
Para las 6:30 pm justo cuando finalizo el encuentro Perú - Bolivia, cuyo resultado nos favoreció con 3 a 1, ya estaba oscuro por lo cual los faroles encendieron. Entre a mi habitación para poner a recargar la batería de la cámara durante casi 30 minutos. Me dirigí a la pensión casi a las 7:00 pm para disfrutar de una cena.

Luego de cenar en la pensión, me quedé a mirar el encuentro Venezuela vs Brasil, este torneo resulto bastante ameno y para mí un poco chistoso pues la selección garota goleo por tres tantos a los llaneros sin recibir ni uno por parte de los segundos, pero estos tres goles por medio del VAR les fueron anulados sucesivamente, aguándoles la fiesta a los jugadores e hinchas brasileños, terminando con un empate de 0 a 0.

Tras finalizar el encuentro futbolístico a las 9:30 pm aproximadamente, me retire de la pensión para no sé qué. Entonces me dirigí a la plaza para disfrutar de la últimos minutos de las 21 horas y de manera insólita comencé a caminar por todo el perímetro de la plaza, a fin de que el cuerpo entrará en calor, además de acelerar la digestión y a la vez para meditar sobre el día 18 de junio que ya estaba por finalizar. A veces realizaba breves pausas para poder contemplar a través del casi despejado cielo huacchicino la Luna y un puntos brillante que es una estrella, una de tantos miles de millones de nuestra Vía Láctea, todos esto incluyendo nuestro planeta Tierra son parte que aquel fondo oscuro que ya dominaba todo, el Universo, claro que la cámara no lo veía de una forma eficaz como mi vista. Respeto a nuestro Universo meditaba que todos nosotros somos puntos infinitesimales (en otras palabras infinitamente pequeños) y respecto a la única estrella brillante, lo que observaba no era la estrella en sí, sino la luz que emitía y si quería ver la estrella tal como es ahora tendría que esperar una cantidad de años que justamente es la distancia de dicha estrella a la Tierra y la magnitud que se usa en este caso es el Año luz. No recuerdo si hasta llegué a pensar que probablemente la estrella ya no brillaba más y lo que miraba era solamente la luz emitida antes de apagarse. 
Hacia el sureste la luz de la Luna junto a la luz artificial del farol
Contemplando el Universo, el punto brillante es una de las tantas estrellas.
No sé cuántas vueltas he dado a la plaza, pues ya había perdido la cuenta y esta actividad duro hasta las 10:13 pm cuando sentí que mi cuerpo ya tenía suficiente calor, para luego regresar a mi habitación. Dentro de ella continué con la lectura de la revista alternando con una breve escritura de este diario, luego me dispuse a descansar a una hora antes de que finalizará aquel día 18 de junio, pues ya tenía en mente el siguiente objetivo para el día de mañana: El C.P. Yanas.

Al día 19 de junio, desperté a las 5:45 am aproximadamente, pues tenía pensado dirigirme a Yanas a primeras horas. Sin embargo levantarme y dirigirme a esta hora no sería nada práctico, por lo que reconsidere la hora de salida y decidí que mi paseo hacia Yanas lo haría después de desayunar y volví a dormir casi una hora más. A partir de las 6:52 am ya estaba disfrutando de un magnifico día soleado paseando por las calles de Huacchis.
Esplendida mañana del 19 de junio finalizando las 6 horas, cuando el sol huacchicino ya calentaba
Entre a las 7:00 am aproximadamente a la pensión para desayunar, esta vez escogí un juego de mesas ubicados en el patio a fin de desayunar al aire libre soleado. Al finalizar el desayuno quede con el dueño de la pensión para el almuerzo pues llegaría a las 1:00 pm regresando de Yanas.
Al aire libre en el patio de la pensión frente a un brillante Sol.
Luego de desayunar regresé a mi habitación para guardar los implementos que no usaría en este paseo, pues esta vez no llevaría el morral y como el Sol brillaba tampoco tendría puesto la camisa y la chompa sobre el polo manga corta, eso sí llevé la cámara y el teléfono celular, ambos con batería cargada casi al 100%, en otras palabras iría ligero de peso. Salí de la habitación y para las 8:25 am desde la esquina noroeste de la plaza de armas inicie mi carrera a pie hacia mi objetivo.
Esquina noreste de la plaza de Huacchis, punto de inicio de la carrera.
Quince minutos después ya estaba próximo a San Pedro de Ichon, en un punto del camino que como el día de ayer vi el pueblo de Huacchis en vista panorámica. Realizar este paseo a estas horas no está nada mal pues la naturaleza siendo alimentado por la luz solar generosamente nos enseñaba los colores azul, verde y ocre. 
Núcleo urbano del distrito de Huacchis.
A las 9:14 am realicé una pausa en un punto del camino, en el que podía observar los poblados de San Pedro de Ichon y Queropampa, así como también al frente el impresionante panorama de la margen noreste de la garganta del Marañón, correspondiente al departamento de Huánuco.
Vista panorámica de San Pedro de Ichon
Vista del C.P. Queropampa.
Apuntando la mirada desde mi posición hacia norte observé como la carretera en su curso perforaba la parte superior del flanco noreste del cerro Uyshuraj, en ambos lados de la carretera sobre el filo del flanco observé unas ruinas cuyo nombre es Quillcay. Me dije que primero me daré un tiempito para visitar dichas ruinas para luego dirigirme hacia Yanas, el cual estaba a la vuelta de dicho flanco. Siete minutos después de caminar rápido llegué al desvío que lleva hacia el C.P. Queropampa.
Como la vía perfora una sección del flanco noreste del cerro Uyshuraj. Notesé el conjunto de ruinas en ambos lados.
La vía izquierda hacia Yanas y la vía derecha hacia el poblado de Queropampa.
A las 9:28 am llegué al pie del flanco e inicie el breve ascenso hasta el filo en donde se asientan las ruinas Quillcay. Al cabo de 8 minutos estaba frente al torreón (si es que así me parece), el cual es el que destaca de Quillcay, pues es visible desde un punto a una distancia regular, donde estuve hace 14 minutos. Seguí caminando durante 5 minutos en el cual observé dos restos más de lo que parecían ser chullpas, hasta llegar al borde el cual es lado izquierdo de la vía Huacchis - Yanas, desde el cual podía el lado derecho de la vía.
Parece un torreón.
Posibles restos de chullpas.
Vista del lado derecho de la vía desde el borde el lado izquierdo.
Desde dicho borde también vi de forma notable el poblado de Yanas, el cual siendo un poblado más del distrito de Huacchis, para mi asombro su superficie es tan grande como el poblado de Huacchis, así como también su nombre destaca por si solo sin necesidad de nombrar el nombre del distrito mencionado, de hecho concluí que las ruinas Quillcay son parte de jurisdicción. Esto me hizo comparar análogamente al C.P. huanuqueño de Urpish, el cual visite al 03 de enero de este año, que perteneciendo al distrito de Jircán, su nombre destaca sin necesidad de mencionar al distrito huanuqueño, así como su área es casi más grande que del propio pueblo de Jircán y tiene dos conjuntos de ruinas arqueológicas en sus jurisdicción. Viendo detenidamente dentro de su perímetro su área total tiene dos partes, la primera parte es un anillo concéntrico donde se encuentra el estadio, las viviendas perimétricas dispersas y la segunda y última parte es el núcleo urbano donde se encuentra su plaza de armas.
C.P. Yanas desde el borde del lado izquierdo del flanco noreste del Uyshuraj.
Descendí por el borde hacia el camino para así llegar al lado derecho de la vía. Consultando con un lugareño que justo pasaba me indico el camino para subir al filo del lado derecho del flanco respecto a la carretera, el camino indicado no era visible a simple vista, pues está oculto por una tupida hierba y densos arbustos. El camino además de ser estrecho también es empinado al inicio por lo que al subir tenía que agarrarme de las ramas de los arbustos para llegar seguro. A las 9:47 am en la parte final del camino estrecho ya divisaba los primeros restos arqueológico del lado derecho de Quillcay.
Restos de un muro desde el final del camino estrecho.
En el lado derecho de Quillcay.
Una vez en la parte superior comencé mi paseo por las ruinas de este lado durante 15 minutos, pues a diferencia del lado izquierdo, en el lado derecho donde ahora me encuentro hay mucho más conjuntos de ruinas.
Numerosas ruinas en el lado derecho de Quillcay.
Al cabo de este tiempo llegué a una saliente, desde este punto divisé al frente el C.P. Huampoy, al norte el cerro Colla cuya cara frontal tiene la forma de un trapecio con bases inclinadas con un triángulo sobre la base superior, ambos en el margen opuesto del Marañón correspondiente al distrito de Arancay en la parte septentrional de los confines de la provincia de Huamalíes en departamento de Huánuco.
En el borde la saliente
Vista del C.P. Huampoy del distrito de Arancay.
Impresionante cara del cerro Colla, último cerro de la provincia de Huamalíes
Apuntando hacia el noreste, hacia el fondo como la garganta del río Marañón se ensancha y justamente yo ubicado en el distrito de Huacchis, aquí el cañón del Marañón comienza a ensancharse, manteniendo una abrupta pendiente, esto alternado con laderas de suave pendiente siendo más notorio en el margen noreste (margen opuesto) en el distrito huanuqueño de Arancay.
La garganta del río Marañón y en primer plano en la parte inferior Yanas.
Ampliando la vista hacia el norte la garganta del Marañón aumenta su ancho.
Y por debajo de mis pies en la saliente divise más ruinas, podía haber bajado desde la saliente buscando caminos de bajada pero por consideraciones de tiempo, estime que mi paseo en esta parte era más que suficiente por lo que ya era tiempo de volver a la vía principal. Volviendo a mis pasos a las 10:17 am encontré el estrecho y sinuoso camino para bajar hacia la carretera. Para conocer ampliamente ambos lados de Quillcay una hora no bastaría.
Al pie de la saliente más ruinas
A las 10:22 am llegué al perímetro del pueblo de Yanas desde donde divisaba el complejo deportivo Yanashpampa y desde el mismo punto girando mi cabeza también divisaba un conjunto de Quillcay del lado izquierdo, pero ahora como estaba al otro lado del flanco ya era lado derecho. Siguiendo la vía dos minutos después ingrese al anillo urbano externo pasando primero por el estadio. El recorrido siguiendo la vía fue largo pues después de 18 minutos divisé el C.E. Manuel Scorza Torres de Yanas, seis minutos después llegué al núcleo urbano.
El estadio Yanashpampa.
Quillcay desde el perímetro de Yanas.
Verdor yanashino.
El Centro Educativo Manuel Scorza Torres.
Cartel que indica el núcleo urbano de Yanas.
Ingresando a su núcleo urbano a las 10:49 am llegué hasta su Plaza de Armas. En el centro de su plaza hay un monumento peculiar que es una base cilíndrica hueca, sobre esta se elevan tres columnas cilíndricas, sobre dichas columnas esta una mesa circular de grueso espesor y descansando sobre dicha mesa se encuentra la estatua de un toro. Rodeándolo hay cuatro columnas y sobre tres de las cuatro hay tres estatuas del cóndor andino, al parecer en una de las columnas una estatua de cóndor se perdió. Todo este conjunto descansa sobre una plataforma circular con cuatro pequeños jardines dentro de su perímetro separados por cuatro escaleras de tres peldaños.
Plaza de Armas de Yanas.
El atractivo monumento del centro de la plaza.
Viendo detenidamente la parte superior del conjunto, referente a las estatuas de los animales, el toro está en una posición defensiva, puesto que los tres cóndores lo tienen rodeado, aunque estos no están posición de ataque sino de vigilancia permanente.
El toro asediado por tres cóndores andinos.
El torito en posición defensiva.
Uno de los tres cóndores
Cuatro minutos después, saliendo de su plaza por la esquina noreste divise su municipalidad dando a entender que el poblado de Yanas tiene su propia autoridad edil. Al frente de su municipalidad se encuentra el templo de la iglesia católica. Durante 15 minutos paseé por las calles contiguas al lado norte de la plaza, puesto que pasear por todas las calles me tomaría más tiempo de lo previsto.
La municipalidad del C.P. Yanas.
El templo católico de Yanas.
Avenida de Yanas desde la esquina noroeste de la plaza.
Avenida que esta al costado del templo.
A partir de las 11:10 am salí de la plaza por la misma avenida, pues consideré que el tiempo de mi breve paseo por Yanas fue suficiente y por eso decidí emprender camino de regreso. Diecisiete minutos después de caminar siguiendo la vía carrozable divisé un atajo para esquivar una curva de la vía.
El atajo para saltear de una rampa a otra.
A las 11:37 am ya estaba en un punto de la vía fuera del perímetro del poblado de Yanas, desde donde nuevamente miraba al poblado en tu totalidad, en medio del imponente panorama del Alto Marañón, en esta parte de Ancash (provincia de Huari) y Huánuco (provincias de Huamalíes y Huacaybamba). Concluí que el poblado de Yanas parece un distrito más de la provincia de Huari, no un poblado más del distrito de Huacchis y es muy complejo para visitarlo en tan solo una pasada, pues tiene sus propios lugares turísticos que para conocer siquiera un 70%, con tres días no bastaría. En otras palabras tendría que organizar un cronograma aparte para conocer tanto el entorno urbano y rural de Yanas, pues en esta expedición mi primera visita a Yanas solo fue una parte del tercer punto. Para mi siguiente expedición tendría que apartar mínimo dos días para conocer la naturaleza de Yanas. Dos minutos después ya había cruzado el punto de la vía que perfora el filo del flanco.
Panorama del Alto Marañón desde el perímetro de Yanas.
Vista por última vez del pueblo de Yanas.
Punto donde la vía perfora el flanco.
Luego camine a paso raudo y como siempre no podía evitar quedar pasmado ante la hermosura del panorama que me acompañaba, pues mi vista no podía escapar de alguna de las ruinas de Quillcay y ocho minutos después el hermoso margen noreste del cañón del Marañón que corresponde al distrito de Arancay, en la que destaca su núcleo urbano y algunos de sus centros poblados, cabe mencionar que dos perros me atajaron de un punto de la vía por lo que tuve que ir a buscar otro punto para realizar la captura fotográfica.
Ruinas de Quillcay desde la vía
Parte del distrito de Arancay desde la vía. Casi al centro el núcleo urbano de Arancay.
Doce minutos después al costado de la vía volví a encontrar una cascada de agua, recordé que no en vano a Huacchis se le conoce como la "Tierra de Alisos y Manantiales" y aproveche para refrescarme. A las 12:33 pm ya estaba en el mismo punto pasando San Pedro de Ichon desde la que podía ver el pueblo de Huacchis y no me cansaba de realizar capturas fotográficas para después reanudar con ánimo mi marcha.
Una cascada 
El pueblo de Huacchis bajo el Sol del mediodía.
A las 12:50 pm aproximadamente ya estaba entrando al pueblo de Huacchis y me dirigí al hospedaje para tomar un ligero aseo. Inmediatamente pasando ligeramente de las 1:00 pm entre a la pensión para disfrutar de un almuerzo tal como acordé con el dueño a mi regreso. Luego del almuerzo me dirigí hacia la plaza para realizar una breve caminata. Luego regrese al alojamiento para realizar unas labores de aseo a algunas prendas de vestir. A las 3:20 pm salí a caminar por las avenidas de Huacchis.
Vista notable desde una avenida del pueblo de Huacchis.
A las 3:48 pm desde la avenida principal divise el Centro Educativo I.E. Fabián Ortega Olascoaga, por lo que mediante un permiso registrado me permitieron ingresar al interior del plantel educativo. En el interior del plantel divise el busto de la persona cuyo nombre lleva el centro educativo e inicie mi paseo por el patio y los tres niveles por los balcones de sus pabellones, pese a que eran casi las cuatro de la tarde, aun había algunas actividades. En el balcón del segundo nivel frente a la puerta de uno de los salones, me encontré con dos alumnos quienes me contaron que justamente esta semana es la víspera de aniversario del plantel educativo, por eso las actividades de ahora son los preparativos y de razón tanto el día de ayer como hoy día vi a alumnos a la hora de salida de su plantel con rifas para venta. Me preguntaron de donde soy y cuánto tiempo estaría a lo que respondí que soy de la ciudad de Lima y este día 19 de junio es mi último día en Huacchis y por lo podría estar presente en el día central a realizarse el día sábado, me despedí de los alumnos pues mi tiempo de visita al plantel estaba por vencerse y sería hasta otra ocasión.
El I.E. Fabián Ortega Olascoaga.
Busto de la persona cuyo nombre es del plantel.
Pabellones y el patio.
Vista del patio desde el balcón del tercer nivel.
Portada del Instituto Educativo.
Como último recuerdo del plantel durante un brevísimo momento mire un campeonato de fulbito por parte de los profesores, para luego dirigirme hacia la plaza.
Fulbito de los docentes.
A las 4:33 pm estuve un brevísimo momento en la plaza cuando el Sol aún brillaba el horizonte. Luego fui a mi habitación donde deje la cámara y celular cargando su batería y después baje a la bodega del hospedaje para conversar con los dueños y a la vez solicitar alguna información sobre un recuerdo que quiero llevar de Huacchis, panes y bizcochos.
Plaza de Huacchis a las 16 horas y 33 minutos.
Luego de casi una hora regresé a mi habitación para recoger ambos aparatos y también ponerme el abrigo pues ya comenzaba a hacer frío. Pasando de las 5:30 pm volví a la plaza para disfrutar de lo que sería la última tarde, contemplando las tonalidades áureas y sombrías en los elementos bañados por los ya menguantes rayos solares, pues ya el Astro Rey ya se está ocultando.
Plaza de Armas en modo panorámico.
Dos ciclistas fantasmas paseando por la plaza de armas.
Cerros con cimas resplandecientes por debajo de un cielo azulino con nubes serpenteantes.
El centro de la plaza con la imponente silueta del guardián Uyshuraj.
Tres minutos para las 6:00 pm subí a la avenida principal paralela al lado oeste la plaza, a fin de comprar pasaje anticipadamente en la empresa Turismo Mosna, luego aproveche también para contemplar el oscurecimiento del día durante casi 12 minutos, para después volver a la plaza para esperar el final del día durante 9 minutos y otra vez volví a la avenida para contemplar la silueta del Uyshuraj.
Cuando aún todavía tanto el cielo como las nubes están luminiscentes.
Cumbre del cerro Sonta del departamento de Huánuco desde la plaza.
La aún visible silueta del Uyshuraj.
Luego me dirigí a la panadería indicada para conseguir panes y bizcochos huacchicinos, los cuales almacene en una caja que me facilito la señora de la panadería, como la panadería también es parte de la bodega, de regreso a la bodega el señor amablemente embalo la caja a fin de que estuviera adecuadamente cerrado los panes dentro de la caja, el cual lo guarde en mi habitación.

Luego casi a las 7:00 pm me dirigí a la pensión para disfrutar de la última cena, luego de casi una hora de espera - en la que aproveché para continuar escribiendo algo del diario - la cena llegó que fue un lomo de pollo con una cálida taza de té, viendo a la vez el torneo Argentina vs Paraguay que duro desde las 7:30 pm hasta las 9:30 pm tiempo en que los comensales nos despedimos del dueño de la pensión.

Para acelerar la digestión realicé mi último paseo nocturno que empezó a las 9:35 pm en la plaza de armas y finalizó en la avenida principal a las 9:49 pm. La Luna resplandeciendo arriba me sirvió de inspiración junto con el campanario del templo, el centro de la plaza, las nubes y especialmente la estatua que se elevaba sobre el centro de la pileta de la plaza, que representa a una mujer huacchicina.
La Luna sobre la plaza de armas con sus faroles encendidos, está buscando a alguien especial.
La Luna encontró a una linda huacchicina.
Linda huacchicina queriendo atrapar y encerrar a la Luna dentro de su cántaro.
El campanario entre dos luces, la natural emitida por la Luna y la artificial emitida por el farol.
Las nubes resplandeciendo palidamente por debajo de la Luna.
Poniendo punto final a mi último paseo nocturno me retiré a mi aún todavía habitación para descansar, puesto que tenía que levantarme a las 3:10 am, pues el bus llegaría con seguridad a las 3:30 am para llevarme a mi destino. Este destino no estaba planeado en esta expedición pues lo usaría a modo de escala puesto que los turnos de salida hacia la ciudad de Lima desde Huacchis son los días martes y sábados. Tampoco encontré bus para retorno a la ciudad de Huari, las salidas son casi inexistentes y resultaba paradójico porque tanto Rapayán como Huacchis siendo distritos de la provincia de Huari, la comunicación vial con su capital provincial es casi nulo. Al contrario las salidas al destino elegido para finalizar la expedición, eran casi a diario. Este destino, que en 10 años y 7 meses no lo visitaba, era nada menos que la capital departamental: Huaraz.