sábado, 15 de junio de 2019

Rapayán, el "Colmillo de Áncash" que se adentra al departamento de Huánuco

Viendo un mapa político del departamento de Áncash, destacando en color amarillo la provincia de Huari y en color rojo el distrito de Rapayán, de este último su área está delimitada de tal forma que junto con el distrito vecino de Huacchis es parecido a un colmillo que se está clavando o mordiendo al vecino departamento de Huánuco. También se observa que es el territorio más oriental de Áncash.
Mapa de Áncash, la provincia de Huari (fondo amarillo) y el distrito de Rapayán (fondo rojo)
Es por la forma que le llame el "Colmillo de Áncash" y por su ubicación que lo denomine "Extremo Oriente del departamento de Áncash o Sierra Oriental de Áncash". Una vista más amplia esta vez en un mapa físico vemos que dicho colmillo está delimitado principalmente al este y noreste por el río Marañón y al sur por el río Jauranga, este último afluente del primero mencionado.
Mapa físico del "Colmillo de Áncash", donde al este destaca el río Marañón y al sur su afluente Jauranga.
Ya dentro del núcleo urbano de Rapayán, capital del distrito homónimo, lo primero que hice contemplar y admirar su Plaza de Armas desde una de sus esquinas, a mi parecer había sido ya remodelado, también tuve en cuenta su municipalidad.
Plaza de Armas de Rapayán
Municipalidad del distrito de Rapayán
Luego de conseguir alojamiento, tomé un ligero aseo. Me aliste para mí expedición dentro y alrededor del núcleo urbano del distrito de Rapayán. El primer objetivo en este día 15 de junio, era encontrar las dichosas ruinas arqueológicas de Rapayán. Lo más asombroso es algunas estás ruinas de podían observar a simple vista desde la propia Plaza, porque estaban relativamente cerca del perímetro del núcleo urbano, en la parte superior de la montaña en donde se asienta la ciudad de Rapayán.
Vista de las ruinas arqueológicas de la plaza
Aunque estaba cerca, sin embargo para llegar hasta allí se tenía que avanzar por un duro camino de fuerte pendiente, cuya primera parte era escaleras de ancha base, para luego pasar a ser de tierra dura con algunas piedras en lámina.
Iniciando la subida
Continuando la subida por el camino de fuerte pendiente
Como es habitual y siendo fiel a mí estilo, me distraía con el imponente panorama del "Colmillo de Áncash", que también era parte del Alto Marañón, destacando el centro del núcleo urbano del distrito de Rapayán que era precisamente su Plaza de Armas.
Parte del núcleo urbano del distrito de Rapayán
Plaza de Armas de la ciudad de Rapayán
Tras casi 20 minutos de caminata en subida, llegué a divisar el primer conjunto de las ruinas. El conjunto consta principalmente de una torre, cuyo estilo arquitectónico me hizo el recordar al Complejo Arqueológico de Huata - en el distrito de Singa, Huánuco -, pues la torre es idéntica. En el perímetro de su centro se montaron listones de madera a modo de bancas de sentarse, para descanso de excursionistas.
Torres y balcones
Parquesito
Decidí continuar con mi expedición, a medida que avanza encontré un portal por el que pasé. Seguí avanzando mientras seguía divisando un conjunto de ruinas en mi retaguardia.
El portal

Ruinas
Continuaba subiendo hasta llegar a una saliente plana, desde el cual podía obtener una excelente vista del extremo oriente de la Sierra Oriental de Áncash, donde se ubican los distritos de Rapayán y Huacchis, cuyos núcleos urbanos destacaban.
Núcleo urbano del distrito de Rapayán
Núcleo urbano del distrito de Huacchis
Por debajo de ambos distritos pasa el portentoso río Marañón, cuyo curso de agua esculpió una de las geografías más impresionantes del Perú. Inspirado escuchaba dos álbumes de Los Kjarkas, "El Árbol de mi Destino" y luego "A los 500 Años", cuyas canciones me hacían disfrutar del hermoso entorno con un toque de meditación, claro con los auriculares puestos para así evitar perturbar el silencio natural del paraje dentro del "Colmillo de Áncash".
Río Marañón
Al frente hacia el noreste, el distrito de Arancay, dentro del cual destaca su principal núcleo urbano de nombre homónimo (en donde estuve el 6, 7 y 8 de enero de este año), parte del distrito de Jircán y las cumbres de la Cadena Central, todo dentro del departamento de Huánuco.
Núcleo urbano del distrito de Arancay
Parte del distrito de Jircán
Parte del área del distrito de Arancay
Decidí continuar con mi expedición, puesto que seguía observando más ruinas, cada conjunto siguiente de más altitud que el anterior, dándole un aspecto escalonado. A medida que subía más, seguía apareciendo más conjunto. Ya me daba la impresión que conocerlo todo me tomaría un día.
Más ruinas
Llegué al conjunto de ruinas denominado Chaupis sector prehispánico, cuya estructura presenta motivos geométricos, cuyo estilo es Chachapoya, similar a lo encontrado en el Gran Pajatén del actual departamento de San Martín, lo que da entender el estrecho contacto que hubo las sociedades del Alto Marañón con las sociedades del río Uctubamba (en el actual departamento de Amazonas).
Conjunto de Chaupis
Tras una larga subida llegué a un conjunto de ruinas que al parecer sería el último. Tras una subida algo dificultoso por la densa vegetación achaparrada llegué por fin a dicho conjunto. También fui a la parte posterior de dicho conjunto.
Último conjunto
Llegué al conjunto
Parte posterior


Es en dicho conjunto en que decidí poner punto final a esta expedición, por lo que emprendí el regreso a la ciudad de Rapayán, pues ya estaba muy agotado, pero no solo yo, también la batería de mi cámara y el cargador portátil; ósea los tres estábamos muy agotados. Además ya no tenía tiempo para llegar la cumbre del cerro en cuya cima se encuentra una cruz.
Final de la expedición en esta parte de Rapayán
Al momento de bajar del último conjunto de ruinas, topé con el camino que conducía, lo comprobé subiendo un poco por dicho camino y era en efecto el camino correcto a las ruinas. Pensé de que como no me di cuenta.
El camino que recién veo
Seguí con el camino de descenso, gracias a que podía recordar el camino por el que subí, hasta que curiosamente bajé por un camino diferente al camino que me llevo a las ruinas de Chaupis Prehispánico, por lo que no pude volver a pasar por dichas ruinas.

En efecto, tuve dificultad para recordar los caminos que había pasado, sobre todo en el último tramo saliendo del primer conjunto de ruinas. Añado que si la batería de mi cámara estaba agotada, aún podía realizar capturas a lo largo del camino de regreso. A eso de las 2:00 pm empezó el primer partido de la selección peruana que sería contra la selección venezolana, en la Copa América.
Dificultad para encontrar el camino de regreso
Finalmente pude regresar a la ciudad de Rapayán a las 2:45 pm, justo cuando estaba por finalizar el primer tiempo del encuentro Perú - Venezuela. A modo de descansar de mi expedición, en una bodega de una amable señora, a ratos veía el segundo tiempo de dicho encuentro, a la vez que realizaba el paseo por la plaza del núcleo urbano de Rapayán, hasta que finalizó sin acción alguna, pues fue un empate 0 a 0.
Centro de la plaza de Rapayán
Ya dentro del hospedaje, la señora amablemente me invitó un ligero almuerzo. Para amenizar la tarde, realicé una extenso por la vía principal de Rapayán, desde un punto pude obtener una vista panorámica de la ciudad.
Vista panorámica de la ciudad de Rapayán
Para finalizar la tarde del día 15 de junio me puse a descansar en la plaza de Rapayán, retomando la lectura de una de las revistas que traje y a la vez contemplando el atardecer.
El atardecer
Llegó la noche y alternaba mis paseos nocturnos por la plaza con unas breves vistas al otro encuentro de la Copa América que era entre la sección de Argentina y Colombia, y lo veía dentro de la agencia de "Turismo El Solitario". El paseo por la plaza, disfrutando de la luna que iluminaba en aquella noche del 15 de junio.
Luna llena vs nubes.
Luego del partido que para mi asombro, terminó favorable a la selección colocha en un 2 a 0, regresé a mi habitación para alistarme a descansar, pero antes decidí seguir escribiendo. Mientras escribo esto, ya dentro de mi habitación eso de las 7:50 pm aproximadamente, escucho el álbum "Hermanos" de Los Kjarkas, cuya una de sus 10 canciones es "Papá Estrella", que dedica al padre y justo mañana 16 de junio es su día.

Al día siguiente el 16 de junio, me levanté casi a las 7:00 am. Luego de desayunar decidí emprender una nueva exploración está vez por la parte inferior de la ciudad de Rapayán, pues según lo que me contó la señora del restaurante había más ruinas y cuyo nombre indica el cuadro izquierdo. Las ruinas del cuadro derecho se ubican próximas a Tactabamba.
Información dentro del restaurante
Después del desayuno me anime a pasear a las ruinas de Washqu, previamente deseando ¡Feliz Día del Padre! por ser domingo, a los señores rapayinos con quienes me encontraba. Bajando por la calle con dirección norte desde la esquina noreste, donde se ubica la antigua torre, y llegando y siguiendo el camino paralelo encontré dos caminos, decidí tomar el de mi izquierda.
En el camino paralelo a la plaza
El camino del lado izquierdo
Inicie la bajada el camino elegido, hasta llegar a un punto, pues para llamar a mi padre vía telefónica para saludarle por su día y conversar sobre mi ubicación momentánea. Luego seguí bajando por dicho camino, hasta que tuve la sensación de que no llegaría. Giro mi vista hacia mi derecha y observó una torre de estilo idéntico al que vi en las ruinas que visité el día de ayer. Repare que el camino era el equivocado y emprendí el regreso.
El torreón a la distancia
Llegué hasta el estadio por el que pasa un desvío y así llegué al camino que consideré correcto. La pendiente de dicho camino se tornó inclinada y tras minutos de bajada pude avistar las ruinas.
Avistando las ruinas
Al llegar, entre un rato al patio interior a pasear en el interior del conjunto que vi y después por el lado izquierdo vi un pequeño desvío así como también por el lado derecho vi un camino estrecho. Decidí pasear por el camino izquierdo, en el que el transcurso no fue gran momento, pues solo observaba el perímetro de algunas ruinas, por lo que decidí regresar a toda prisa, para así poder bajar por el camino del lado derecho.
En el patio interior
Camino de mi lado izquierdo
Cabe mencionar y llama la atención que lamentablemente algunas personas al visitar estos hermosos lugares siempre dejan envoltorios de plástico (bolsas de galletas y botellas de gaseosa) de su fiambre que llevan consigo, nunca tienen la costumbre de guardar dichos desperdicios consigo. Dichas personas son turistas como personas propias del lugar. A mi regreso, en el patio interior de las ruinas encontré toda clase de desperdicios de plástico incluso una bolsa de panetón.

Me dije que sería indiferente si dejará estos desperdicios en aquellos hermosos lugares. Felizmente usando la bolsa de panetón pude guardar los desperdicios dentro a medida que recogía los pequeños desperdicios hasta dejar limpio el interior de las ruinas. Una vez hecho esto, para no tener que llevar mucho volumen en mi siguiente paseo en el camino derecho, deje la bolsa de desperdicios dentro de una pequeña estructura, obviamente con la promesa de llevarme la bolsa llena cuando estaría regresando de mi paseo.

Salí del patio y al llegar al camino del lado derecho inicié la bajada. Realicé con sumo cuidado, pues era estrecho y a su lado estaba el precipicio, en efecto pues era el margen del propio río Marañón. Llegué a un desvío, el cual por lógica deduje que dicho camino te lleva nada menos que al propio margen del Marañón, estaba tentado de ir pero ya no tenía tiempo. Por lo que decidí seguir sin desviarme. A distancia vi algunas ruinas que estaba al final de dicho camino.
El camino derecho continua en un sendero, es notorio el desvío hacia el propio Marañón y al fondo las ruinas
Seguí dicho rumbo con sumo cuidado hasta llegar a dichas ruinas. Estas ruinas se ubican justamente en el final y cima de un promontorio que asoma por encima del Marañón.
Ruinas
En dichas ruinas destaca un recinto casi intacto de dimensiones reducidas al aproximarme hacia su entrada comprobé que dicha estructura es una chullpa, pues contiene restos óseos.
La chullpa
También desde el mismo puede también observar la superficie agreste del vecino distrito de Huacchis, el río Marañón y también el distrito de Arancay, ubicado al frente. Esto es parte del Alto Marañón, correspondiente al "Extremo Oriente de Áncash".
Parte del Alto Marañón desde el "Colmillo de Áncash
Luego de estar avistando, decidí emprender el retorno y por el mismo sendero, siendo ya las 11:30 am con 4 minutos de adelanto, ya estaba a 10% de avance. Al seguir avanzando aviste un otro conjunto de ruinas ubicadas la cima, la parte superior del sendero.
Ruinas a la vista
Subí por un sendero alterno y llegué hasta el filo de la montaña. Una vez allí solo conseguí avistar las ruinas, pues el área estaba cubierta de arbustos de forma muy tupida. Tras un paseo de casi 9 minutos regresé al sendero para reanudar mi marcha de retorno a Rapayán.
Ruinas detrás de una tupida vegetación.
A las 11:55 am llegue al inicio del camino. Cumpliendo mi promesa regresé a las ruinas anteriores para recoger la bolsa de desperdicios, para llevarlo hasta la ciudad. En el transcurso del camino iría llenando la bolsa con más desperdicios que recogía en el camino y alrededores, para finalmente depositarlo a mi llegada en un cubo de desperdicios en el pueblo de Rapayán.
Luego de recoger la bolsa de desperdicios
A las 12:17 pm, llegué a la ciudad de Rapayán. Dentro del alojamiento cuyo nombre es "Hospedaje Oasis", la señora del hotel amablemente me invito un almuerzo. Mientras almorzaba me entretenía viendo las canciones oficiales de algunos mundiales pasados (Argentina 78, México 86, Italia 90 y Francia 98). Luego aliste mis pertenencias, pues eran ya mis escasas ultimas horas en el núcleo urbano del distrito de Rapayán. Estaba ya por ir a mi tercer destino.
La señora del alojamiento "Oasis"
Al abandonar el alojamiento, me despedí de los señores del hotel, quienes me aconsejaron salir antes de las 2:00 pm si es que quería llegar a horas tardías al siguiente punto, pues ya estaba decidido llegar mediante caminata, pues como era día domingo difícil era conseguir movilidad. Pero yo con movilidad o mediante caminata, estaba determinado en llegar a mi siguiente destino en la tarde del 16 de junio, lo de caminar el largo camino también ya estaba previsto. A las 2:06 pm emprendí el camino y al llegar a un punto de la carretera, a modo de despedida me lleve de recuerdo una hermosa imagen de una vista notable de la ciudad de Rapayán, en medio de una momentánea espléndida tarde. Luego seguiría el largo camino que me llevaría a mi tercer, ultimo y principal destino, también dentro del "Colmillo de Áncash": El núcleo urbano del distrito de Huacchis.
Vista panorámica del núcleo urbano de Rapayán, desde la carretera, últimos segundos de estar dentro.

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