jueves, 13 de junio de 2019

Huari, de dónde proviene el sustantivo "Mishicanca"

Animado emprendí mi expedición en la ciudad de Huari, capital de la provincia homónima, en el departamento de Áncash, caminando por una empinada calle.
Calle empinada en Huari.
Mientras subía el camino, me topé con una criatura cuyo nombre da origen a dicho sustantivo. Tras una intensa búsqueda, pude encontrar alojamiento, teniendo por nombre según se muestra en la imagen.
Hospedaje
Al mismo tiempo me daba el lujo de contemplar los lindos colores de la amanecida en Huari.
El amanecer en Huari
Luego de instalarme, me dispuse a descansar por lo máximo una hora, a fin de reparar energía para el día que comenzaba. Desperté a las 7:30 am y salí rápido de mi habitación pues quería aprovechar la mañana del 13 de junio. Para mí agradable asombro el día estaba soleado. Empecé por su plaza, en cuyo centro se encontró una pileta adornado con sumideros en forma de gatos.
Gatos de la pileta
Pileta de la Plaza de Huari
Después busqué donde desayunar. Caminé hasta un parque cuyo nombre es Parque Vigil, donde además de dar un brevísimo paseo, pude encontrar un desayuno en un puesto móvil. Cabe mencionar que de forma similar a la plaza, en su centro también hay una pileta solo que esta vez en lugar de gatos los sumideros son búhos.
Pileta en el centro del Parque Vigil
Dos de los buhos que adornan la pileta
Luego regresé a mi alojamiento para alistar el rumbo hacia mi siguiente objetivo. Mi objetivo en mente para este día 13 de junio es la laguna PurhuayMediante informes de algunos pobladores de Huari, debía seguir la carretera que conduce hasta el poblado de Acopalca. Casi a las 9:09 am inicié mi salida de la ciudad de Huari, de hecho casi pierdo el rumbo y a duras penas logré conservar el rumbo sin desviarme, gracias a Google Maps. Y desde allí seguir el rumbo de la carretera, llegando a un punto donde pude obtener una vista aceptable de la ciudad de Huari
Vista de Huari desde el trayecto.
Casi una hora de larga caminata a las 9:50 am llegué a la Plaza del C.P. Acopalca.
Plaza de Acopalca.
Por problemas con el Mapa no logré identificar la continuación del camino, lo que me generó un retraso de casi 20 minutos. Como dato curioso mientras buscaba el camino hacia la laguna, me topé con una construcción bastante curiosa según dice la imagen, en cuyo primer plano se ve un cartel cuyo título es: "CAUTIVERIO DE BUENA GENTE".
Cartel que advierte por la preservación de las buenas costumbres.
Estaría por mucho tiempo así de desorientado, de no ser por la llegada de un joven que también iba ir a su destino por la carretera hacia PurhuayContinuamos por los primeros tramos de dicha carretera, claro que usamos un atajo para aminorar la demora. Hasta que el joven, cuyo nombre no lo sé y como lamento no haberlo preguntado, llegó a un desvío que llegaba al mismo río Purhuay. Antes de despedirnos me aconsejó que tomara los atajos siempre y cuando sean posibles de caminar, en caso contrario solo guíate de la carretera. Continúe mi caminata en solitario, en mi trayecto encontré un atajo, lo tomé y al terminar seguí por la carretera.
Caminando por dicho atajo
Hasta vi otro atajo, que si tenía un letrero que indica a la "Laguna Purhuay a 300 m". Al finalizar dicho atajo, entré nuevamente a la carretera e inmediatamente a su frente vi otro atajo y con cartel incluido que se leía "Laguna Purhuay a 200 m". Esto sí incremento mis ánimos.
Cartel informativo
Camino suave.
Este atajo a diferencia de los anteriores, era relativamente suave, pues en sus primeros metros el camino estaba cubierto de césped natural, en lugar de tierra y piedras.

Al finalizar el atajo un cartel leía "Laguna Purhuay a 150 m". Seguí mi caminata por la carretera y poco a poco se divisaba la superficie de la laguna.



A las 11:23 am llegué al sitio campestre de la laguna, tras más de dos horas de caminata desde Huari me sentí aliviado.
Lugar campestre de la laguna Purhuay
En dicho sitio campestre hay una cevichería, donde preparan el ceviche con la típica trucha. Los dueños amablemente me indicaron que lo preparan con una orden por anticipado. Les dije que lo estuvieran preparando para estar listo a las 12:00 pm. El tiempo anterior al mediodía lo aprovecharía para realizar un pequeño paseo por una parte pequeña del perímetro de la laguna. Lo primero que hice fue avistar el borde de la laguna desde una orilla artificial, asimismo aviste que sus aguas son ligeramente transparentes.
Laguna Purhuay
Con la indicación de dos personas, quienes recién acababan de llegar dentro de un grupo, el cual también llegó a la laguna, tomé un camino perimétrico para llegar a un mirador ubicado en frente. Siguiendo el camino llegué hacia a un puente, desde allí vi el desfogue de la laguna que es nada menos el río Purhuay.
Desfogue de la laguna Purhuay
Naciente río Purhuay
Siguiendo el camino y al llegar a dicho mirador obtuve una mejor vista panorámica de dicha laguna. Siendo casi las 5 para el mediodía, apuré el regreso al sitio campestre, pues allí estaba esperando el ceviche preparado.
Mirador encontrado
Vista panorámica de la laguna Purhuay desde el mirador.
A paso raudo alternando con correr, llegué a las 12:06 pm. En un ratito trajeron la infaltable canchita tostada junto con el infaltable ají serrano, luego un aromático chilcano de trucha. Aproveché en consumir el suculento chilcano. Finalmente trajeron el delicioso ceviche de trucha. Solo quedó a degustar y buen provecho como siempre dice Manolo.
La deliciosa canchita tostada y el infaltable ají de la sierra
El aromático chilcano de trucha.
Finalmente el ceviche de trucha.
Luego de almorzar, realicé un brevísimo paseo próximo al área de picnic a fin de contemplar por última vez las aguas de la laguna. La vista fue maravillosa al ver como la superficie del agua lanzaba destellos por efecto de la luz solar.
Destellos de la laguna.
A la 1:04 pm me dispuse a regresar a la ciudad de Huari y a paso peatonal tal como lo hice de ida. En un tramo de la carretera mientras subía a la laguna, había visto un desvío de camino de herradura que hace llegar al poblado de Acopalca. Ahora de regreso llegué a dicho desvío y decidí tomarlo.
Desvío para llegar rápido a Acopalca
Por esta vía de herradura hay dos carteles que ilustran la flora y fauna de la región andina. Un poco duro para los pobres zapatos, pues el camino estaba cubierto de piedras, el único alivio era la ausencia total de coches, pues al transitar por la trocha levanta polvo. Casi a las 1:55 pm llegué a avistar el poblado de Acopalca.
C.P. Acopalca
A las 2:15 pm ya estuve de vuelta a Acopalca y poco antes de salir del desvío mientras realizaba algunas capturas con la cámara fotográfica, sin darme cuenta no me percate de la actividad de un aspersor de riego que estaba a casi 10 m de distancia, pues cuando giró el aspersor hacia la dirección en donde me encontraba, me salpico las gotas de agua.
Llegando a Acopalca
A paso apurado caminaba, pues me propuse en llegar a la ciudad de Huari a las 3:00 pm. Finalmente a las 3:11 pm llegué al perímetro de Huari. Es desde este punto que pude observar el plano de la ciudad de forma magnífica. Estaba agotado y sobretodo saturado de polvo a causa de los carros que pasan por tu costado levantando polvo.
Plano de Huari en hora de atardecer
Llegando al hospedaje lo primero que hice fue tomarme una ducha. Fue reparador la ducha y comenzar a pasear por las calles de la ciudad, no si antes de degustar un postre en el "Mi dulce secreto" atendido para mí asombro por una ciudadana venezolana. De manera curiosa le interrogué si se acostumbró al clima de la ciudad y me respondió que a la altitud sí pero no al frío.
Un antojito
Realicé un breve paseo por las calles y por el mercado de Huari, a fin de buscar información sobre un transporte para mí siguiente destino. Teniendo ya una información fiable regresé a la Plaza a descansar la tarde.
Luna desde la plaza de Huari
Casi a las 6:00 pm me apersoné al terminal de buses a fin de tratar de avistar de manera remota un camino para mí otro objetivo que también tenía en mente.
Terminal de buses en horas tardías
Al no lograr conseguir una información satisfactoria opté por reanudar mi paseo, aprovechando las últimas luces de la tarde, hasta llegar a al mirador de la ciudad ubicado en el sector oeste, el cual estaba colmado de arbustos tallados con forma de animales. El crepúsculo combinado con las luces de los faroles daba al ambiente un toque mágico.
Luces del atardecer
Vista de atardecer desde el mirador
Crepúsculo combinado con las luces de los faroles.
Una figura me habla
Luego a las 6:45 pm busque un lugar de cena. A las 7:00 pm encontré un lugar donde cenar. Luego de la cena casi a las 8:00 pm me dirigí al Parque Vigil para seguir escribiendo este diario. Siendo casi las 9:00 me dirigí al alojamiento para continuar escribiendo.
Parque Vigil en hora nocturna
Al terminar casi a las 9:44 pm. Me dirigí a mi habitación temporal a descansar, con muchas dudas que no logré disipar sobre el día de mañana. A las 5:03 am del día 14 de junio salí de Huari, con rumbo hacia el poblado de Chinchas. Tomando la dirección este caminé por una trocha, aún todavía sin aclarar.
Caminado cuando todavía sigue a oscuras
Ingresando a un camino
Final del camino errado
Erráticamente a veces confundía de trocha por lo que tenía que volver al punto inicial. Por las dudas y la confusión de caminos me generó un retraso de casi una hora. Por fin a las 6:05 am cuando ya empezó a aclarar, pude ver y llegar al desvío que conduce a la carretera. A las 6:17 am llegué al puente Huayochaca que esta sobre el río Purhuay.
El desvío
Ingresando al puente mencionado.
Río Purhuay desde el puente
Ingresando a la carretera saliendo del puente, inmediatamente vi el mural que ilustraba los atractivos turísticos del distrito de Cajay, pues ya estaba en la jurisdicción de dicho distrito.
Muralla de la Identidad Cajaina
Las ruinas de mi interés
Caminé por la carretera asfaltada por casi una hora hasta llegar a las 7:00 am a un desvío que permitía llegar al poblado de Chinchas, poblado ubicado en la jurisdicción del distrito de Cajay.
Desvío hacia el C.P. Chinchas
Caminando por dicho desvío pude una vista increíble tanto del plano de la ciudad de Huari aún bajo la penumbra y del valle de río Purhuay en su avance hacia el río Mosna para así formar el Puchca.
Plano de Huari bajo la penumbra de la mañana
Vista del valle del río Purhuay y al fondo el Puchca iluminado
Llegué a Chinchas casi a las 7:50 am, casi tres horas de caminata desde Huari. Camine hacia su plaza y desde allí como estaba despejado el firmamento en la parte suroeste se contemplaba un pico de la Cordillera Blanca. Pude avistar también desde dicho punto, el Complejo Arqueológico de Marcajirca.
El complejo de Marcajirca desde la plaza del pueblo de Chinchas
Vista desde la plaza de Chinchas
Vista increíble de los picos de la Cordillera Blanca


El Complejo Arqueológico de Marcajirca. Este era el segundo objetivo, pero lamentablemente por falta de tiempo tuve que abandonar la expedición hacia dicho sitio arqueológico. Solo me conforme con realizar una brevísima exploración por el camino que conducen al sitio arqueológico, solamente hasta el perímetro de Chinchas. Añado que próximo a la plaza hay una curiosa fuente natural de agua en cuyo desfogue se instaló una cabeza pétrea (o de que material noble será) de un puma.
Fuente natural de agua
Vista del valle de Purhuay desde el perímetro alto de Chinchas
Con algo de desazón, luego de regresar a la plaza, a las 8:08 am emprendí el regreso a Huari, por el mismo camino. Como siempre no podía evitar contemplar el panorama y a medida que avanzaba, cabe indicar que hay un tramo de la carretera que es trocha, y cuando transitaba los carros ocasionales levantaban polvo, por lo que evitaba no avanzar el carro corría por dicho tramo. Cuando no había carro que cruzará dicho tramo de tierra, avanzaba corriendo para que otro carro no llegue al tramo mientras yo estuviera.
Vista desde la carretera
Río Purhuay
A las 9:21 am, llegué a un punto de la carretera en que aviste un puente peatonal sobre el Purhuay, cuyo otro extremo se comunica con una trocha de subida. Pensé que está trocha me llevaría a Huari, pero también supuse que tardaría más de la cuenta además que tampoco no sabría dónde llega realmente.
El dichoso puente
Decidí continuar por el mismo camino y casi a las 9:52 am estaba ya avanzando nuevamente por la subida hacia Huari, en estos minutos el día se ponía esplendido. A las 10:00 am, casi dos horas después de una caminata desde Chinchas ya estaba de nuevo en Huari.
Esplendida mañana visto desde la subida a Huari
Llegando al perímetro de Huari
Una vez en el Parque Vigil aproveché las últimas horas para descansar, previo una deliciosa raspadilla. Aproveché también para leer uno de los libros que siempre hacía andar.
Para pasar la mañana en el parque. Empiezo con la revista del lado izquierdo.
Luego, a las 12:00 pm decidí almorzar, como siempre el infaltable ceviche de trucha. Cabe mencionar que a pesar del nombre de "Mishicanca" que significa Gato asado, no encontré ningún indicio de que los huarinos en los restaurantes preparen dicho plato. En cambio lo que si veía en Huari eran numerosas cevicherías, donde podía comer mi potaje favorito, pues soy cevichero empedernido.
Ceviche de trucha
Regresé al hospedaje para retirar mis pertenencias y a desocupar la habitación. Regresé al mismo lugar del parque Vigil, para probar un ceviche de chocho. Después del ceviche, me dirigí casi a las 2:00 pm hacia el mercado para encontrar la movilidad que probablemente me llevaría hacia mi siguiente destino. Me informo el conductor de que su movilidad no va hacia el destino que yo quería llegar, pues está muy lejos y saldría para las 4:00 pm, además indico que llegaría solamente hasta el poblado de Palca, pues tenía un asunto en Ponto y ya no llegaría hacia el distrito de Uco por hoy día, claro que me indico que desde Palca puedo conseguir movilidad hacia Piurox, que es el punto para la subida hacia el poblado de Uco. Me conformé con poder llegar hasta Palca hoy día viernes, desde allí ya vería como llegar hasta Piurox y si es posible para hoy día hasta el distrito de Uco, porque sin duda Uco es la puerta de ingreso hacia mi siguiente destino. Regresé al parque para pasar las escasas últimas horas.
Parque Vigil por última vez
En el parque mientras escribía esto, sentado en una banqueta, converse con un huarino. En dicha conversación el huarino me informo que eso de que los huarinos comen gato es solo un mito para llamar la atención, claro que más antes se comía pero era casi reducido y ahora es casi nulo. En cierto modo era creíble, pues el día y medio que estoy en Huari jamás vi dicho plato ni tampoco escuche el sustantivo "Mishicanca", más bien con las innumerables cevicherías que ahora hay por sus calles, me daba la impresión de que Huari estaría por convertirse en la capital del "Ceviche de trucha" junto con muchos restaurantes comunes y también tiendas de helados propios del lugar. Luego de casi 10 minutos para las 4:00 pm me despedí del señor que estaba junto a su señora, para dirigirme hacia el mercado y así continuar con la siguientes expedición. Así finalizaba mis últimos minutos en Huari.

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